martes, 28 de mayo de 2013


QUE ES LA LINEA BLANCA

En la Comunidad Autónoma del País Vasco se generan unas 432 Tm/año de este tipo de residuos y en Bizkaia el volumen anual se situaría en torno a las 230 Tm/año, su recogida se realiza habitualmente s a través de Garbigunes , servicios de recogida municipales o bien mediante su retirada en centros de distribución cuando se adquiere un nuevo aparato. De este tipo de residuos se puede obtener un alto porcentaje de materiales y componentes útiles para su reincorporación al mercado como materias primas. En el proyecto, se analizarán cuantitativa y cualitativamente los itinerarios de gestión de este tipo de residuos, su destino y tratamiento final, y adicionalmente se estudiarán otros modelos de gestión actualmente en funcionamiento en Europa para identificar posibles mejoras que se puedan aplicar al territorio de Bizkaia. La gestión de residuos de este tipo de electrodomésticos está regulada por el Real Decreto 208/2005, que traspone la directiva 2002/96/CE sobre Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, RAEE, esta normativa impone a los productores de electrodomésticos, entre otras medidas, el establecimiento de sistemas de gestión de los residuos de los aparatos que producen y establece objetivos de Recogida selectiva, 4 kilogramos de media por habitante y año de RAEEs procedentes de hogares particulares y la valorización del 80% de los grandes electrodomésticos y una recuperación del 75% en peso de componentes, materiales y sustancias, este estudio permitirá conocer el grado de cumplimiento de estos objetivo

QUE ES LA LINEA MARRÓN




El reciclado y revalorización de equipos eléctricos o electrónicos no es una actividad reciente, en realidad, el tratamiento de centrales telefónicas, grandes ordenadores, etc. viene realizándose con intensidad, al principio creciente, ahora irregular, desde hace 20/25 años.



Los equipos de hace 25 años no destacaban por la miniaturización y eran muy voluminosos, por lo que la presencia de cobre, metales preciosos y otros metales era relativamente importante en ellos y era esto precisamente, el contenido y valor de estos metales, lo que permitía afrontar favorablemente los gastos de desmontaje/tratamiento y disponer de unos ingresos. Es decir, el contenido de metales permitía la financiación del desmontaje y tratamiento, ofreciendo además un margen económico adicional.



La sustitución de equipos antiguos por otros modernos, miniaturizados y digitalizados, con menor volumen y muchas más prestaciones, en los que la presencia de metales es mucho menor tanto cualitativa como cuantitativamente, ha modificado de forma significativa la situación encareciendo cualquier tipo de valorización y reciclaje.



Por otro lado, los grandes avances tecnológicos en los últimos años en este campo ha originado una rápida renovación de equipos, ofreciendo cada vez mayores prestaciones y precios cada vez más atractivos que conducen a una mayor renovación de los equipos y como consecuencia a desembarazarse del material obsoleto como residuo. Si a esto sumamos:
  • la cada vez mayor cantidad de residuos procedentes del sector,
  • la creciente necesidad de sistemas de recogida no habituales provocando nuevos costos en actividades atípicas,
  • la presencia de componentes eléctricos y electrónicos, fabricados con productos que en su día aportaban calidad y tecnología pero que hoy se consideran potencialmente peligrosos y nocivos para el medio ambiente,
  • y las tendencias de la Unión Europea que ya ha elaborado los primeros borradores de normativa en este campo,
es clara la necesidad de un cambio de actitud en el sector de la microelectrónica y línea marrón enfocado a la descontaminación y valorización de los equipos fuera de uso.


QUE ES LA LINEA GRIS





Los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) están constituidos por un montón de elementos de diferentes materiales, que a la hora de desecharlos constituyen lo que se denomina como residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Dentro de los mismos, se encuentran los plásticos, que son en los que nos vamos a centrar.


Los plásticos son un material de uso cada vez más generalizado en el sector eléctrico y electrónico. En 1980, los plásticos constituyeron el 15% del peso de todos los aparatos eléctricos y electrónicos. En 2000, ese porcentaje se incrementó hasta el 20%, tal es así, que en ese año, se generaron 13.574.000 toneladas de productos eléctricos y electrónicos en Europa Occidental y de ellas, 2.670.000 toneladas eran plásticos.
Los diseñadores de este tipo de aparatos usan plásticos debido a las ventajas de su utilización y a su aprovechamiento eficaz de los recursos: disminución de peso, miniaturización, y aislamiento eléctrico y térmico.
Hay tres importantes sectores que representan más del 85% de los plásticos utilizados en el sector eléctrico y electrónico, y son:
  • Sector de grandes electrodomésticos (neveras, lavadoras, aparatos de aire acondicionado…), que forman la llamada línea blanca.
  •  Equipos de informática y telecomunicaciones (ordenadores, teléfonos, impresoras…), que constituyen los aparatos de la línea gris.
  • Aparatos electrónicos de consumo (radios, televisiones, cadenas de música, videocámaras…), que dan lugar a la línea marrón.

Normalmente, los aparatos sólo contienen pequeñas cantidades de una gran variedad de plásticos, aunque en los grandes electrodomésticos no es así. En este caso, el aislamiento de poliuretano y polipropileno aglutina el 57% del consumo de plástico.
El polímero acrilonitrilo-butadieno-estireno (ABS) se utiliza mucho en el creciente sector de las telecomunicaciones, tanto en la fabricación de carcasas de ordenador como de microteléfonos. Este sector representa el 63% del consumo de ABS y un 29% del consumo de plásticos en el sector eléctrico y electrónico.
 
Hay algunos de estos plásticos de los aparatos eléctricos y electrónicos, que contienen lo que se llama retardantes de llama bromados, que están destinados a salvaguardar la vida de los materiales al ofrecer protección contra el riesgo de incendio.
Los principales retardantes de llama bromados son: TBBA en placas de circuito impreso, éter de decabromodifenilo (decaBDE) en poliestireno de alto impacto (HIPS, según sus siglas en inglés), y octaBDE y tetrabromobifenol A (TBBA) en ABS.
También se pueden encontrar pequeñas cantidades de pentaBDE y PBB entre los residuos históricos.
 
Los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) han permitidos mejorar considerablemente nuestra calidad de vida. Actualmente, en la mayoría de los hogares hay un gran número de estos aparatos y cuando dejan de ser útiles, porque se estropean o se cambian por modelos nuevos, se debe asegurar que su tratamiento como residuos sea el más respetuoso con el medio ambiente.














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